El otro mundo por Toni Ávila

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Los que han sido escogidos por el Altísimo gritan “¡Milagro!” y “¡Aleluya!” mientras dura la ascensión. En breve, estarán disfrutando de la tan ansiada vida eterna.

Sin embargo, una vez llegados a lo que debía ser el Paraíso, algo raro sucede: el aire se torna irrespirable y, poco a poco, empiezan a morir todos.

Los más afortunados viven lo suficiente para ver a su Dios, y boquean su último aliento justo antes de ser recogidos por El de entre las redes, metidos en cajas de poliestireno en función del calibre y ultracongelados rápidamente, para que no pierdan sus propiedades organolépticas.

Micro  ganador del Concurso Semanal de Microrrelatos de Cadena Ser Castellón.