Cuento de hadas por MoRius

Ese maravilloso viaje que le habían prometido no se parecía en nada a lo que estaba sucediendo. 
Por su mente desfilaban, a rápidas ráfagas, las imágenes de lo acontecido en los últimos meses: la boda, la luna de miel, la casa nueva, las manías, el orden, la sumisión, los gritos, los golpes. 
 
Y ahora, portaba en su mano, el cuchillo ensangrentado que había acabado con todo eso. 

Era el final del viaje, de ese cuento de hadas que, de pequeña, su madre le contaba justo antes de quedarse dormida. 

En ellos, los príncipes, nunca maltrataban a sus princesas.