Animales de Costumbres, 1er. Cap.: “Despierta” por Germán Montes

Despertador¡¡¡¡Clonc… plafff… clink… CRASH!!!

Vale, genial. No hay mejor forma de empezar el día.

Al intentar apagar el maldito despertador, vuelvo a arramblar con todos los trastos que he ido colocando en la mesita de noche durante varios días de concienzudo desorden.

Tiene algo de mágico levantarse un lunes cuando uno no tiene trabajo, ¿verdad?; seguro que lo tiene, solo que yo no termino de encontrárselo. Más bien creo que uno acaba levantándose porque no le queda otra. Alguna vez he intentado empalmar dos días seguidos en la cama, soñando con batir algún record; pero, llamadme hiperactivo, a partir de las 15 horas en la cama, empiezo a perder el sueño. Y como buenos animales de costumbres, comenzamos el día haciendo aquello que menos esfuerzo mental requiere; léase: bostezar, rascarnos la entrepierna y arrastrar los pies hasta el baño.

Una vez allí, y ya algo más despejados, podemos realizar tareas más complejas, como poner muecas frente al espejo, comprobar si tenemos algún nuevo michelín hospedado en la barriga, y, ya que estamos por el barrio, extraer cuidadosamente la pelusilla que ha vuelto a anidar en nuestro ombligo. Sigue leyendo

Anuncios