EL PACIENTE por José Andrés Hidalgo

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CENTRO PSIQUIÁTRICO DE CINCINNATI

INFORME CLÍNICO RELATIVO AL PACIENTE NÚMERO 563

DATOS PERSONALES

Sujeto: Robert Headdown.

Fecha de nacimiento: 12 de Abril de 1950 (45 años). Appletown, Cincinnati.

Estado Civil: Soltero.

Ocupación: Granjero.

Residencia: Appletown, Cincinnati. (NOTA: vive junto a su madre; Sally Headdown. Padre desconocido).

 Fecha de ingreso: 5 de Marzo de 1995. Remitido por el juzgado número 2 de Cincinnati.

SEGUIMIENTO CRONOLÓGICO Y SÍNTESIS DEL TRATAMIENTO REALIZADO DURANTE LA ESTANCIA DEL PACIENTE EN NUESTRO CENTRO PSIQUIÁTRICO:

 Día 1:

El enfermo ingresa a primera hora de la mañana en las instalaciones de nuestro Centro. Después de los trámites pertinentes, se le acomoda inmediatamente en su cubículo acolchado del pabellón 1, dedicado a ingresos recientes que han de mantenerse previamente bajo observación.

En el transcurso de la tarde, el paciente es trasladado a la sala E, donde es entrevistado por el doctor Sam Richardson.

Durante la entrevista, el sujeto no muestra voluntad comunicativa, manteniéndose en silencio en todo momento como única reacción a las preguntas y cuestiones del doctor, formuladas reiteradamente durante el transcurso de aproximadamente 30 minutos.

Este procedimiento fue repetido posteriormente a la hora de la cena, sin conseguirse resultado alguno.

Día 2:

El enfermo es trasladado a la sala de “Estimulación sensorial”, donde realiza el circuito programado para este tipo de casos (consistente en chorros de agua fría a presión. 0.5mg de Metilfenidato y estimulación eléctrica parietal).

Día 3:

Dada la falta de reacción por parte del paciente, este es conducido y obligado a repetir el circuito “estimulativo” del día anterior… No hay resultados positivos una vez concluido el mismo.

Día 4:

Se repite el circuito del día anterior. Mismo resultado.

Día 5:

Se repite el circuito del día anterior. Mismo resultado.

Día 6:

Llegados a este punto, el doctor Richardson decide cambiar su modus operandi, sometiendo al paciente a una sesión hipnótica, ayudado por el sonido de un diapasón y la guía de su propia voz.

El resultado es significativamente positivo, y ante las pausadas preguntas del doctor, el paciente empieza a relatar los hechos transcritos a continuación:

“Viernes 02/03/95. Robert Headdown condujo su camioneta de vuelta a la granja donde -como hemos referenciado anteriormente-, vive con su madre la señora Sally Headdown. Son las 23:30 y el paciente regresa después de tomar unas cervezas en el bar del pueblo junto con algunos amigos (Nota: este hecho ha sido verificado por el Sheriff). Durante el trayecto, su camioneta se detiene repentinamente en mitad del campo, en concreto, en el camino que lleva cerca de la granja de los Shoemaker. El sujeto piensa que debe ser un fallo de la batería, pues a raíz del parón, no vuelve a arrancar, sus faros no alumbran y el vehículo parece “muerto”. Aun así, Robert Headdown intenta ponerlo en marcha varias veces, pero sigue sin conseguirlo. Contrariado, baja del auto alumbrándose con una linterna de mano, decidiendo andar por el sendero de tierra que se bifurca hacia la casa de los Shoemaker. Sabe que tiene media hora larga de caminata, en mitad de la oscuridad de una noche cerrada. Pero nuestro paciente piensa que no le queda más remedio si no quiere pasar la noche allí.

Pasada la primera loma, se encuentra con una pequeña arboleda a través de la cual rápidamente divisa varios puntos de luz, que él identifica como quizá, lámparas de gas de algún cazador, campista, o quién sabe; tal vez alguna pareja retozando entre la maleza…. Decide entonces apresurar el paso hacia ese lugar, y al llegar a las inmediaciones, dichos puntos de luz desaparecen. Nuestro paciente dice haberse adentrado entonces entre los arbustos, al mismo tiempo que pedía ayuda en voz alta. En un momento que no supo precisarnos, quedó paralizado de pie en medio de los árboles, sin voluntad para moverse. Como congelado. Se auto describe, petrificado, pero aun consciente de todo lo que sucedía a su alrededor. Súbitamente, ante él se materializan dos figuras resplandecientes: Dos figuras de tipo humanoide. Las describe como más altas que él. Su altura debía ser de unos 2 metros, envueltas en una luz que no le dejó entrever ninguna indumentaria o rasgo descriptivo en su fisonomía, salvo lo que parecían dos ojos oscurecidos de forma claramente almendrada…”.

En este punto del relato el doctor Richardson decide sacar del estado hipnótico al paciente, dado que el sujeto empieza a experimentar graves crisis de pánico interrumpidas solo por fuertes espasmos. Es pues conducido inmediatamente a su cubículo, tras suministrarle por vía intravenosa 2mg de Bromazepan.

Día 7:

Entrada la tarde, no queda más remedio que ponerle la camisa de fuerza. De forma reiterada, el sujeto ha permanecido durante todo el día mudándose de un rincón a otro de la celda, para proceder después, de manera automática, a ponerse cabeza abajo, con el consiguiente peligro de hipoxia que esto conlleva (daño cerebral, renal, etc.). Aun así, el paciente ha persistido en su actitud, por ello, nos hemos visto obligados a administrarle 1mg. de Bromazepan (vía intravenosa) cada 8 horas. Se decide continuar este tratamiento hasta nuevo aviso.

Día 8:

El doctor Richardson reanuda su sesión de hipnosis con el paciente, interrumpida el sexto día. Tras un arduo proceso, ha conseguido proseguir el relato establecido por el sujeto sobre su inverosímil encuentro nocturno.

Transcribimos a continuación lo narrado por el paciente:

“Robert Headdow se encuentra boca abajo, como flotando a distancia de lo que parece el suelo, en mitad de una sala circular totalmente blanca; profusamente iluminada de alguna manera que él no alcanza describir. Se le acercan las dos figuras resplandecientes anteriormente descritas. Una de ellas, porta un artilugio en forma de cápsula o cigarro puro “finito”, como lo denomina el paciente, y con dicho objeto, realiza lo que él siente como una exploración a través de cada una de las cavidades de su cuerpo…”.

Nuevamente ha de interrumpirse la hipnosis ante los fuertes espasmos padecidos por el enfermo. El doctor Richardson procede a administrarle los 2mg pertinentes de Bromazepan.

Día 9:

El paciente es interpelado directamente sobre las circunstancias que le llevaron a ejecutar el asesinato de su madre, la señora Sally Headdown. El interrogatorio es realizado por el juez Davison, asistido por el sheriff Marlow y bajo la atenta mirada del doctor Richardson.

El razonamiento psicótico esgrimido por la mente aberrada del sujeto, le lleva a argumentar que la muerte de su madre era necesaria; un acto de amor. Citando textualmente “para que su energía cósmica-vital se reuniera inmediatamente con los seres espiritualmente-superiores que la esperaban en Alfa Centauri”

Finalizado el interrogatorio y tras un periodo de deliberación entre el juez Davison y el doctor Richardson, se ha decidido comenzar la “terapia eléctrica parietal”, por supuesto acompañada de Bromazepan, esperando el momento en que el enfermo se estabilice y pueda ser trasladado a la correspondiente institución penitenciaria.

Día 10:

A primera horas de la mañana, la habitación del paciente ha aparecido completamente vacía. Robert Headdown no se encontraba en ella. Tan solo se han hallado sus ropas, de lo que se deduce que ha debido fugarse completamente desnudo. Por otra parte, la puerta de seguridad del cubículo, de cerradura solo exterior, no muestra signos de manipulación. En estos momentos se están revisando todas las cámaras de seguridad que vigilan los pasillos. También se está procediendo a interrogar a todos los celadores que se hallaban de guardia la noche anterior, procurando buscar posibles cómplices o depurar responsabilidades.

FIN DEL INFORME

– Quince años después, no se ha conseguido esclarecer lo sucedido. A día de hoy, se le sigue buscando… –

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4 comentarios en “EL PACIENTE por José Andrés Hidalgo

    • Como siempre, muchas gracias, Perseo, por pasarte por aquí y darnos tu opinión, tan valiosa! Nos alegramos que te haya gustado, nuestros colaboradores nos están dando muchas satisfacciones. Un saludo y feliz día!

      • Supone un orgullo formar parte de este espacio literario y compartirlo con personas que, como yo, aman recorrer las curvas de cada letra escrita, ya sea llenando folios de historias para volar, desconectar. O volando con cada letra escrita, con cada historia.
        Gracias a vosotros por darme la oportunidad de formar parte de esto. Solo espero estar a la altura.

        El Paciente, me ha resultado especial, no sólo por lo bien escrito que está, lo bien enlazado y ordenado, no sólo por la investigación que conyeva escribir sobre términos científicos y lo cuidadoso que hay que ser a este respecto y no sólo porque encaje perfectamente dentro de la historia de mi personaje, el agente Garry Dolst, de la Mansión Jeydeby, sino porque es un tema, el miedo psicológico, especialmente dificil. Escribir miedo que provoque tensión en el lector me parece un reto. El Paciente lo consigue. La Mansión Jeydeby lo intenta. 🙂
        Buenos días. Buenas tardes. Buenas Noches. Buena Gente.
        Jorge Alvarez Murcia

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