Imagen

Bienvenido al Club por MoRius

Imagen

La verdad es que, indudablemente,  somos animales sociales.

Cuando vamos por libre, nos puede invadir durante un tiempo cierta sensación de libertad, poder, que se traduce en hacer lo que quieras, en seguir tus propias normas, un poco como sentirse en “una burbuja”, aislado y dominando tu propia situación… aunque creo que, en realidad, solo es un espejismo pasajero.

Lo cierto es que, en algún momento, siempre necesitamos de otros y cuando hacemos algo con alguien, construimos juntos, trabajamos, creamos, o jugamos, normalmente es mucho más enriquecedor.

Hay muchos niveles de interacción social, muchos “clubs” a los que pertenecer. Desde tu propio núcleo familiar (incluso puedes ser la mitad de tu par) hasta tu grupo de amigos, familia más lejana, trabajo, partidos políticos, grupos religiosos, etc.

Aparte de la sangre, la amistad o el amor, la gente se une por concordancias en gustos, ideas, objetivos.

Y ¿a qué viene esta parrafada de sociología barata? muy fácil: Me han abierto las puertas de un club al que nunca pensé pertenecer, el Club de Padres.

El caso es que se ha producido de manera espontánea en distintos lugares, momentos y con gente diferente, y ha sido algo sumamente curioso. Si fuera una estudiosa del tema, merecería la pena analizarlo.

Cuando mi circunstancia cambió, alguien me dijo enseguida: -Bienvenida al club!
Yo pensé: – “Anda, la leshe, ¿tengo un club nuevo?”

Y hay que reconocer que las conversaciones en mi entorno han variado (intento analizar si soy yo la que inicia el tema estrella del club (el parto, los bebés…) o si es el propio “club” el que se encarga de moderar los temas de una inocente reunión del patio de mi casa.

La verdad es que como me afecta directamente, pues siempre es interesante escuchar a las mas “experimentadas” del club hacer gala de su trayectoria “profesional”. Pero eso es ahora. Reconozco que no me sentía nada identificada cuando el club se ponía a hablar de sus cosas,…yo me aburría y prefería escuchar a los chicos hablar de futbol.

Pero me pregunto por qué este club es tan cerrado. Por qué se necesita un cambio tan radical en tu vida para poder acceder al club. Es como lo de opinar de temas tan esenciales como es la Educación,  la juventud, etc., sin tener niños en casa. Parece que estamos hablando de astronomía galáctica. Al menos, así es como nos miran los padres.

Y pienso, dándole vueltas al mismo tema que, a lo mejor no es que sea un grupo cerrado, a lo peor era yo la que no quería entrar. Quién tiene prejuicios, ¿los del club o yo? ¿todos?

¿Podríamos vivir sin prejuicios? 
¿Lo intentamos?

BIENVENIDO AL CLUB

Imagen obtenida en la web chupetesybiberones.es 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s